Descripción
RevisadoEl análisis de bioimpedancia eléctrica (BIA) es una técnica no invasiva que estima la composición corporal haciendo pasar una corriente eléctrica de muy baja intensidad, imperceptible, a través del cuerpo. Los distintos tejidos oponen distinta resistencia al paso de la corriente — el agua y el músculo conducen bien, la grasa conduce mal — y a partir de esa resistencia (impedancia), ecuaciones validadas estiman los compartimentos corporales.
¿Qué parámetros mide la bioimpedancia?
Según el equipo, el informe habitual incluye:
Masa grasa total y su porcentaje, y en equipos avanzados su distribución por segmentos (brazos, piernas, tronco) y una estimación de la grasa visceral Masa muscular o masa libre de grasa, también segmentada Agua corporal total, y en equipos multifrecuencia su reparto intracelular y extracelular Ángulo de fase, un parámetro que refleja la integridad de las membranas celulares y que la investigación asocia con el estado nutricional y funcional Estimaciones derivadas como el metabolismo basal Tipos de equipos: no todos miden igual
La precisión varía sustancialmente según la tecnología. Las básculas domésticas (bipolares, pie a pie) miden solo el tren inferior y extrapolan el resto, con error considerable. Los equipos tetrapolares de consulta miden mano-pie y mejoran la estimación. Los equipos multifrecuencia segmentales de uso clínico y de investigación (octopolares) analizan cada segmento corporal por separado a varias frecuencias y ofrecen la mayor precisión dentro de la técnica.
¿Qué fiabilidad tiene? Qué dice la evidencia
La bioimpedancia es una técnica validada y ampliamente utilizada en nutrición clínica, medicina deportiva e investigación. Sus estimaciones muestran buena correlación con métodos de referencia como la DEXA (absorciometría de rayos X), aunque con márgenes de error individuales que pueden ser de varios puntos porcentuales en masa grasa.
Su principal fortaleza no es tanto la medición puntual como el seguimiento de tendencias: realizada en condiciones estandarizadas y con el mismo equipo, es una herramienta útil y práctica para monitorizar cambios de composición corporal a lo largo del tiempo. En el ámbito de la longevidad, su interés se centra en parámetros como la masa muscular — cuya pérdida progresiva (sarcopenia) es un factor de riesgo bien establecido en el envejecimiento — y el ángulo de fase.
¿Cómo se realiza la prueba?
La medición dura menos de un minuto: el paciente, descalzo, se sitúa sobre los electrodos de la plataforma y sujeta los de las manos. Para que el resultado sea comparable conviene estandarizar las condiciones: ayuno o distancia de las comidas, hidratación normal, vejiga vacía, sin ejercicio intenso ni alcohol en las horas previas, y a ser posible a la misma hora del día.
Limitaciones de la bioimpedancia El resultado es una estimación basada en ecuaciones, no una medición directa de la grasa o el músculo. Es sensible al estado de hidratación: la retención de líquidos, la deshidratación o el ciclo menstrual alteran los valores. Las ecuaciones se validan en poblaciones concretas y pueden perder precisión en casos atípicos (atletas de gran masa muscular, obesidad importante, edades extremas). Los resultados no son comparables entre equipos distintos de diferentes fabricantes. Precauciones
Es una prueba segura para la población general. Por precaución del fabricante, se desaconseja tradicionalmente en portadores de marcapasos o desfibriladores implantados y se consulta su uso durante el embarazo, aunque el riesgo teórico es mínimo.
Regulación en España Los equipos de bioimpedancia de uso clínico se comercializan como productos sanitarios con marcado CE. Las básculas domésticas con función de composición corporal son productos de consumo, sin pretensión diagnóstica.
- Qué equipo utiliza la clínica.
- Qué condiciones previas pide para que la medición sea comparable.
- Qué variables incluye el informe.
- Si se usa como seguimiento o como prueba aislada.